El libro explora las condiciones sociales que influyen en el acceso a la cultura y los museos. Aunque los tesoros artísticos están teóricamente abiertos a todos, en la práctica, la mayoría se encuentra excluida. El libro investiga qué separa a los asiduos de los museos del resto de la población. Bourdieu y Darbel ofrecen respuestas sociológicas, lógicas y empíricas, a la cuestión del acceso cultural. Argumentan que la cultura no es un privilegio natural y que, con los medios adecuados, podría ser disfrutada por todos. Este análisis permite entender cómo la cultura puede convertirse en un bien común si se superan las barreras sociales y culturales.